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jueves, 11 de abril de 2013

Qué significa la resurrección para los cristianos (Audiencia general, 10 de abril de 2013)

«¡Podemos vivir como hijos! ¡Podemos vivir como hijos! Y esta es nuestra dignidad»

Catequesis "Año de la Fe" - El tercer día resucitó: sentido salvífico y alcance de la Resurrección

Temas:
Filiación divina, Sacramentos, Tentaciones, Esperanza, Bautismo
 
"La esperanza del Señor no defrauda ¡Cuántas veces en nuestra vida se desvanecen las esperanzas, cuántas veces las expectativas que llevamos en el corazón no se realizan! La esperanza de nosotros los cristianos es fuertes, segura, sólida en esta tierra, donde Dios nos ha llamado a caminar, y está abierta a la eternidad, porque se funda sobre Dios, que es siempre fiel. No debemos olvidar esto: Dios es siempre fiel, Dios es siempre fiel con nosotros".
 

domingo, 7 de abril de 2013

Homilía en la toma de posesión de la Cátedra del Obispo de Roma (7 de abril de 2013)

"Para Dios no somos números, somos importantes, es más somos lo más importante que tiene"
 
Basílica San Juan de Letrán - II Domingo de Pascua (Domingo de la Divina Misericordia)

Temas: Paciencia de Dios, Misericordia de Dios

"Tal vez alguno de nosotros puede pensar: mi pecado es tan grande, mi lejanía de Dios es como la del hijo menor de la parábola, mi incredulidad es como la de Tomás; no tengo las agallas para volver, para pensar que Dios pueda acogerme y que me esté esperando precisamente a mí. Pero Dios te espera precisamente a ti, te pide sólo el valor de regresar a Él".

lunes, 1 de abril de 2013

Regina Caeli en el Lunes del Ángel (1 de abril de 2013)

«Sin la gracia no podemos hacer nada. Sin la gracia no podemos nada»

Plaza de San Pedro, Lunes del Ángel

Temas: Pascua, Sacramentos
 
La gracia contenida en los Sacramentos pascuales es un potencial de renovación enorme para la existencia personal, para la vida de las familias, para las relaciones sociales. Pero todo pasa a través del corazón humano: si yo me dejo alcanzar por la gracia de Cristo resucitado, si le permito que me cambie en ese aspecto mío que no es bueno, que puede hacerme mal a mí y a los demás, yo permito a la victoria de Cristo que se afirme en mi vida, que extienda su acción benéfica.